Ya tenemos tema para la comida de Navidad

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Viernes, 26 de noviembre de 2021

Jordi Pérez Colomé

¡Hola de nuevo! Aquí está una nueva entrega de la newsletter de EL PAÍS Tecnología. Soy Jordi Pérez Colomé, periodista de la sección, y hablo de tecnología y sus cambios. Como casi siempre, nada de aparatitos.

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1. Ya tenemos tema para la comida de Navidad

La palabra del año para el diccionario Collins es "NFT". (Ahora hablo de NFT, un momento). Para los que nos dedicamos a tecnología, Collins es siempre el más atrevido con su elección. Oxford por ejemplo eligió hace unas semanas "vax" [vacuna] y todas sus derivadas: "vax cards", "vax sites". Entre las finalistas de Collins está también "double vaxxed".

En inglés no hay una academia, así que los diccionarios escogen lo que quieren. Aunque la American Dialect Society también hace su selección, que saldrá a finales de diciembre. En 2020 fue la triste "covid".

Entre las palabras finalistas de Collins hay otras tecnológicas: "metaverso", claro; "cripto", por "criptomonedas", también obvia; "pingdemic", que es la epidemia de las alertas en móviles ["pings" en inglés] y, ojo, "cheugy", que es una palabra con un pronunciación maravillosa [chiugui], que nació en TikTok y que significa algo así como cosas pasadas de moda que estaban en boga hace poco o también gente que se esfuerza mucho, "mataos".

Ya hablé de la vivacidad del inglés para definir conceptos nuevos, pero hoy estoy aquí para hablar de NFT. Son "non fungible tokens" y es un certificado digital que otorga a alguien la propiedad de una foto, objeto de arte o coleccionable en internet.

Sí, en internet todo se puede replicar, así que ¿para qué comprar alguna imagen? Pero hace unos días me encontré con este tuit y no me lo quito de la cabeza: "En 10 años estará la generación Alfa [la siguiente a la Z], serán chavales que genuinamente no te creerán cuando les digas que una vez podías copiar un jpeg [un archivo visual] sin pagar y que vivirán en un mundo donde clicar el botón derecho en un archivo será una mezcla de tecnomancia y crimen federal".

Los ".jpeg" son extensiones habituales para archivos de imágenes, dibujos en internet. Aquí es sinónimo potencial de "obra de arte". "Clicar el botón derecho" se refiere a "right clicking", que en el ratón sirve entre otras cosas para descargar y guardar un "jpeg". Desde el mundo cripto llaman "right-clicker mentality" ["mentalidad de clicadores a la derecha" sería la traducción loca necesaria que da una idea de lo avanzado del concepto] que es el troleo anticripto: los clicadores de derechas "roban" NFT al descargarlos en su ordenador sin que sea "suyo". Si ese "jpeg" no es tuyo, en unos años eso se verá presuntamente como "piratería", dicen, y por eso igual es un crimen o tecnomancia, que es magia, fantasía, insólito. Si te parece complicado no es culpa tuya. ES COMPLICADO.

Explico esto tuit, primero, porque es algo que ni por asomo podía haber imaginado ni tenido en cuenta en la amplia gama de futuros posibles que hay. No es un tuit aleatorio, tiene más de 1.000 likes.

Segundo porque ese futuro es posible para los NFT, que es parte del mundo criptomonedas, blockchain, web3. Son conceptos que oímos desde hace unos años y ahora están traspasando la frontera de algo lejano, irreal y serán obviamente la conversación predominante en las próximas Navidades. Me gustaría que me hicieran esta pregunta: "¿Pero alguien compra monedas basadas en un perro japonés y luego compra fotos en internet?"  

Ya tenemos tema para la comida de Navidad

Ya no es algo estadounidense ni en inglés. Las respuestas a gritos a este tuit de Andrés Iniesta es un ejemplo. Ya casi todo el mundo tiene su punto de vista sobre cripto, y hay muchas apocalípticas. Incluso la CNMW le ha tocado la cresta al futbolista.

El metaverso era fácil de odiar porque estaba Facebook detrás, y luego Microsoft. Las criptomonedas y web3 es más complejo, pero puede dar rabia que mucha gente se haya hecho millonaria con algo que ni siquiera entendemos. Es más fácil llamarlo engañatontos. Quizá haya algo de eso. O no.

El sábado pasado publiqué una historia sobre ConstitutionDAO, un grupo de jóvenes que había reunido 45 millones de dólares en cripto de 17.000 micromecenas para intentar comprar el último ejemplar de la Constitución en manos privadas en una subasta en Sotheby's. Al final lo compró un viejo milmillonario que tiene un fondo de inversión. Mi historia era sobre uno de los "criptoniños" (así les llamaban los "right-clickers"), el español Miguel Piedrafita, de 19 años, que estaba en el núcleo de organizadores. Era el único no estadounidense. Él ya dice que medio vive en el metaverso.

Tras perder, en los días siguientes, ConstitutionDAO se desmembró y la gente que había puesto entre 100 y 200 dólares y quiso recuperar el dinero no pudo porque las tasas lo dejaron en nada. "Todo el mundo muy enfadado, confuso, perdiendo mucho dinero, peleándose, llorando, etc" tituló Vice con cierta sorna y el maravilloso uso de "etc." en el titular.

Hablé luego con Piedrafita, que seguía igual de tranquilo. No negó nada y dijo que se advertía de los gastos al querer recuperar el dinero. Dentro de su comunidad ven a Vice como suspicaz con el mundillo cripto.

Es frustrante escribir de esto porque llevo un puñado de párrafos y tengo que dedicar la mitad a explicar las palabras que escribo. Hay un reguero de cosas por contar pero hoy aburriría demasiado. Sobre todo una cosa debe quedar clara: esto quizá sea un gran bluf, pero está en el centro del debate sobre cómo puede ser el futuro.

De cara a vuestras charlas navideñas de cripto, este meme puede ser útil. Solo si has visto Los Soprano. Aquí lo explican.

Ya tenemos tema para la comida de Navidad

Ahora hablemos un poco del presente.

2. A mi jefe le gusta este vídeo

A mí jefe Berni Marín le ha gustado mucho este vídeo sobre redes y niños de la sección de opinión del New York Times: "¿Cuál es uno de los juguetes más peligrosos para niños? Internet". Es sobre cómo los menores de 13 años están expuestos a rastreo, publicidad no adecuada y contactos con adultos en Instagram, Youtube o TikTok.

El vídeo inventa dos juguetes: el oso de peluche que te espía y cuenta tu vida a las empresas, y el "stalkie talkie", que te conecta con adultos sin intermediarios. "¿Verdad que no comprarías esos juguetes a tus hijos?" Al final el locutor, que es británico, pide a los estadounidenses que copien una ley británica reciente para certificar que los niños tengan al menos 13 años y estén más protegidos hasta los 13. Aquí contamos de qué iba hace un par de meses.

Ya tenemos tema para la comida de Navidad

Sobre juguetes y peligros ciber esta semana hemos publicado una entrevista con una investigadora que se dedica a ello: "Los juguetes son un objetivo muy goloso para ciberdelincuentes". 

3. "Alexa, ¿cómo puedo hacer que mis padres me compren videojuegos?"

El vídeo del New York Times me ha recordado este reportaje largo de Reuters sobre Amazon y su esfuerzo por diluir políticas de privacidad.

En una pieza que acompaña al texto principal, siete reporteros de la agencia han pedido a Amazon toda la información que tiene sobre ellos.

A uno de los periodistas le mandaron 90.000 grabaciones de Alexa de toda su familia durante 4 años, unas 70 al día. Entre los detalles había los nombres de sus hijos y sus canciones preferidas. Pero entre otras cosas Alexa había grabado esto (los niños que preguntaban tenían 7, 9 y 12):

"Alexa capturó a los niños preguntando cómo podían convencer a sus padres para que les dejaran 'jugar' y lograron instrucciones detalladas de Alexa de cómo convencer a sus padres para que les compraran videojuegos". Alexa les respondió que se prepararan a responder argumentos como "demasiado violento", "demasiado caro" o "no vas bien en el colegio". Alexa "leía" esa información de una página llamada WikiHow.

Ya tenemos tema para la comida de Navidad

En otra grabación, un niño pregunta: "Alexa, ¿qué es una vagina?". En otra: "Alexa, ¿qué significa bondage [práctica sexual sado]"?

Entre las grabaciones, hay conversaciones que van más allá de las que empiezan con "Alexa". La compañía respondió a Reuters que usa esas grabaciones para mejorar sus productos y servicios y adaptarlos a individuos. O sea, cero detalles.

En España también puede pedirse en este link o buscando "solicitar mi información personal" en ayuda. En México igual, o en este otro link.

Yo no tengo Alexa. Pero lo he pedido igual. Veré qué más hay. Si alguien tiene Alexa, se anima a pedirlo y quiere compartir anónimamente las grabaciones que ha recopilado Amazon, que me escriba. Es un temazo. No quiero pensar si un miembro de la pareja oye al otro preguntar por cenas románticas. Y que él o ella nunca fueran a esa cena.

4. Ojo con el señor de la limpieza

Un señor de 37 años limpiaba la casa del ministro de Defensa de Israel, Benny Gantz. Un día vio en el periódico unos artículos sobre un grupo iraní de hackers, Black Shadow. Les buscó en Telegram y les escribió desde al canal desde su móvil personal.

El tipo les propuso espiar el ordenador o insertarle malware. Quería dinero a cambio. Los hackers no le creyeron, le pidieron pruebas y les mandó fotos del ordenador, una trituradora de papel, una caja con una pegatina y una IP, la residencia y recuerdos del hoy ministro y ex jefe del Mosad.

El limpiador borró por seguridad la conversación y las fotos. Los hackers las colgaron en una página para enseñar cómo "vigilaban" al ministro. Cuando la policía detuvo al limpiador, resulta que había sido detenido varias veces por robos de casas y bancos y había pasado por la cárcel.

Se han hecho películas con argumentos peores.

5. Apple también demanda

En el apartado de noticias importantes pero aburridas, Apple ha demandado a la empresa israelí NSO por vender software que espía en sus teléfonos. La gota definitiva fue el descubrimiento en marzo de 2021 de un ataque cero-clic, que Apple parcheó. Los cero-clic no necesitan que el usuario clique en un enlace para que el malware de espionaje entre en el móvil.

WhatsApp ya les había denunciado en 2019 por ser una app usada en otros ataques. NSO presuntamente vendía estas herramientas a regímenes autoritarios que las colocaban en teléfonos de disidentes o periodistas.

La empresa también avisará a víctimas de esta vigilancia. "Actores pagados por Estados como NSO gastan millones de dólares en tecnologías de vigilancia sofisticadas sin una responsabilidad real. Eso debe cambiar", dice Craig Federighi, vicepresidente de Apple.

Si has llegado hasta aquí, ya sabes de qué hablarás esta Navidad con la familia. Esta semana también ha empezado una sección de ajedrez en el periódico que promete. Y la estrella Magnus Carlsen se queja de cosas de las que a menudo hablamos aquí: "La vida que llevamos no nos incita a pensar".

Si además te interesa todo esto, el mejor modo de que la siga haciendo es reenviarla a quien creáis que pueda interesarle o pasarle este link. Hasta la semana próxima.

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